La investigadora mexicana Eva Ramón Gallegos desarrolló un tratamiento fotodinámico que erradicó el virus del papiloma humano en pacientes con lesiones premalignas, un avance que abre nuevas rutas para prevenir el cáncer cervicouterino.
Ciudad de México.— Una investigación encabezada por la científica mexicana Eva Ramón Gallegos, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), logró eliminar el virus del papiloma humano (VPH) en 29 mujeres mediante un tratamiento fotodinámico basado en la aplicación de ácido delta-aminolevulínico y luz láser. El estudio, realizado en pacientes con lesiones premalignas asociadas al virus, reportó una erradicación total del VPH en ese grupo inicial.
El desarrollo representa un avance relevante en la investigación biomédica nacional. El VPH está asociado a cerca del 70 por ciento de los casos de cáncer cervicouterino, una enfermedad que figura entre las principales causas de muerte por cáncer en mujeres mexicanas.
La terapia diseñada por el equipo del IPN utiliza un compuesto fotosensible —ácido delta-aminolevulínico— que se aplica en las células infectadas. Posteriormente, la zona se expone a luz láser de baja intensidad. Ese proceso provoca una reacción química que destruye las células dañadas sin afectar el tejido sano.
Los resultados iniciales fueron publicados en investigaciones clínicas realizadas en la Ciudad de México. En un segundo grupo de pacientes atendidas en Oaxaca y Veracruz, el tratamiento logró eliminar el virus en aproximadamente 85 por ciento de los casos, dentro de un universo de más de 400 mujeres evaluadas.
Además de eliminar el VPH, los investigadores observaron que la terapia también redujo la presencia de otras infecciones asociadas. En el estudio se registró una disminución del 81 por ciento de Chlamydia trachomatis y del 80 por ciento de Candida, microorganismos que pueden agravar procesos inflamatorios del aparato reproductor femenino.
Una línea de investigación de dos décadas
Eva Ramón Gallegos, originaria de San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca, lleva más de 20 años investigando aplicaciones médicas de la terapia fotodinámica. Su trabajo ha abordado distintos tipos de cáncer, entre ellos mama, melanoma y lesiones cervicales.
La investigadora sostiene que el objetivo es desarrollar tratamientos menos invasivos y más accesibles, que permitan actuar antes de que las lesiones evolucionen hacia cáncer cervicouterino.
“Se busca eliminar el virus sin afectar la capacidad reproductiva ni requerir procedimientos quirúrgicos agresivos”, han señalado los investigadores involucrados en el proyecto.
El desafío del VPH en México
El virus del papiloma humano es una de las infecciones de transmisión sexual más extendidas en el mundo. En México, autoridades sanitarias estiman que cada año se registran alrededor de cuatro mil muertes por cáncer cervicouterino, enfermedad estrechamente relacionada con la presencia persistente del virus.
En los últimos años, instituciones de salud como IMSS e ISSSTE han impulsado campañas de vacunación contra el VPH, especialmente dirigidas a adolescentes. El programa nacional incluye la aplicación de la vacuna nonavalente para prevenir los tipos de virus con mayor riesgo oncológico.
El tratamiento desarrollado por el IPN no sustituye a la vacunación ni a las pruebas de detección temprana, pero abre una posibilidad terapéutica para mujeres que ya presentan infección o lesiones asociadas al virus.
El equipo de investigación busca ahora ampliar los estudios clínicos para evaluar la implementación del tratamiento a mayor escala dentro del sistema de salud. De confirmarse los resultados en poblaciones más amplias, la terapia fotodinámica podría convertirse en una herramienta adicional para enfrentar una de las enfermedades prevenibles que más vidas cobra entre las mujeres mexicanas.

