Ciudad de México.— Versiones periodísticas difundidas en los últimos días señalan que la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, podría asumir la dirigencia nacional de Morena en sustitución de Luisa María Alcalde. Hasta ahora, el partido no ha confirmado el relevo y la propia Alcalde negó recientemente que tenga previsto dejar el cargo.

Los reportes, publicados entre el 20 y 21 de abril, indican que Carolina Rangel, actual secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional, asumiría la presidencia de manera provisional mientras se convoca a un Congreso Nacional para formalizar el eventual cambio. La información se sustenta en fuentes internas citadas por medios, sin un anuncio institucional que la respalde.
El posible movimiento ocurre en un contexto de reorganización interna rumbo al proceso electoral de 2027. De acuerdo con los trascendidos, la eventual designación de Montiel respondería a la necesidad de fortalecer la operación territorial del partido, dada su experiencia en la coordinación de programas sociales desde la Secretaría de Bienestar.
Ariadna Montiel es considerada una figura cercana al proyecto político de la presidenta Claudia Sheinbaum, con trayectoria en la estructura operativa del movimiento. Por su parte, Luisa María Alcalde asumió la dirigencia nacional de Morena tras la renovación partidista de 2024.
El 14 de abril, Alcalde declaró públicamente que no contempla dejar la presidencia del partido, salvo que exista una solicitud directa del Ejecutivo federal. Esta postura introduce un contraste con las versiones recientes que sugieren su salida inminente.
En el entorno político, la eventual sustitución implicaría un cambio de perfil en la conducción del partido, al pasar de una dirigencia de carácter institucional a una con mayor énfasis en la estructura territorial y social. También se anticipa, según los reportes, una posible reconfiguración del Comité Ejecutivo Nacional, aunque este punto tampoco ha sido confirmado.
Por ahora, la información se mantiene en el terreno de las filtraciones. La dirigencia de Morena no ha emitido un posicionamiento oficial que confirme o desmienta los cambios, lo que mantiene el tema abierto en la agenda política nacional.

